Es necesario ser capaces de, por única vez, eliminar de nuestro calendario 2 días: ayer y mañana. Ya que ayer fue un día para aprender y mañana será la consecuencia de lo que hoy se realice. Es hoy cuando hay que enfrentarse a la vida con la convicción de que este día es irrepetible. Hoy hay que utilizar el valioso recurso del tiempo en la obra trascendental de la propia vida.
El ser materialista inventó una fórmula de felicidad absurda que consiste en alejar de la vida todo sufrimiento, sacrificio y esfuerzo de la manera que sea necesario para aprovechar placeres, diversiones, pasatiempos, y demás.
Pero este absurdo más que seres felices, genera cada día más ciudadanos desesperados, tristes, marginados...
La política no es un fin en sí mismo sino un medio para llevar a cabo el bien de de una Nación. Es un medio para concretar fines leales y útiles. Para generar felicidad hace falta acción y no simplemente quedarse en la espera. Gracias a las políticas del Modelo Nacional y Popular es que con trabajo social y sacrificio se nos convierte en posible construir una escalera interminable por la cual ascienda el pueblo hacia la felicidad.



